Anuncios

Reconstruir

No pongas tu interés en el dinero, pero pon tu dinero a interés” – Oliver W. Holmes

Esta semana hemos dedicado unos cuantos artículos a los planes de pensiones y la realidad es que, a cierre de 2013, los ciudadanos tenemos 93.822 millones de euros en este tipo de productos. Amén de concienciar acerca de su utilidad e idoneidad, no es menos cierto que, ya que existen y que están en las carteras de muchos, habrá que rentabilizarlos. ¿No creen?

La rentabilidad de los planes existentes deja mucho que desear. Así que lo primero es salir de lo tradicional e ir a la especialización en la gestión. Hay actores en el mercado, la mayoría independientes, que están consiguiendo retornos atractivos en las estrategias que siguen en sus fondos, sicavs y, por supuesto, planes de pensiones.

Cualquiera que sea la causa por la que tenemos contratado un plan de pensiones, la realidad es la misma para todos: salvo que nos sobrevenga una de las indeseadas causas para poder hacerlo efectivo anticipadamente (a saber, enfermedad grave, desempleo de larga duración o ejecución hipotecaria – en vigor hasta el 15 de mayo 2015-), los planes de pensiones están unidos a nosotros hasta que se cumplan cualquiera de las contingencias objeto de su contratación (jubilación, incapacidad, dependencia severa o fallecimiento – en cuyo caso no lo disfrutaremos-).

Por lo tanto, la inversión, se quiera o no, es a largo plazo. En función de la edad en que se lo hayan colocado (como elemento indispensable para la concesión de la hipoteca, por ejemplo. Por cierto, esto es chantaje y está penado) o que lo hayan contratado, pueden, insisto amparado en el largo plazo forzoso, invertir el 100% en renta variable (siempre y cuando su perfil inversor así lo permita y que les queden 20 años o más para la jubilación).

Pero no se olviden de él. Pongan etapas de control y revisión. Programen una alarma en su agenda que les vaya indicando el tiempo restante. Por ejemplo, cuando les queden 15 años para el término del plan deben incorporar   un porcentaje de renta fija en la cartera a fin de ir preservando un capital cierto. Obsta decir que, cuando queden tan sólo 5 años, su capital debe estar ya al 100% invertido en dicha renta fija. Obviamente, puesto que pocos planes en el mercado tienen incorporado el plan de vida, y aprovechando que podemos hacer traspasos, tendrán un plan específico de renta variable y otro de renta fija. En cualquier caso, rehuyan de la gestión pasiva. La que aporta valor de manera consistente es la gestión activa.

Ahora que hemos definido el activo en el que invertir para los planes de pensiones cuyo horizonte temporal es superior a los 15 años (recuerden, en este punto, es cuando deben comenzar a implementar renta fija), veamos cómo realizar las aportaciones. La mayoría se hacen a finales de año y motivadas algunas por la desgravación fiscal y muchas por las campañas de la banca que tienen por objeto no hacerles favor alguno (los “regalos” son retribuciones en especie que después las tributan) y sí competir con cualquier empresa de menaje para el hogar y de electrodomésticos. Oigan, sus planes deben darles intereses. Exijan estrategia y que sea activa. Custodian y gestionan su dinero. Por lo tanto, exijan.

La recomendación es que periodifiquen la aportación anual y la hagan cada mes. Es decir, para Usted, es lo mismo poner 5.000€ a final de año que 417€ cada mes. El esfuerzo es el mismo, incluso menor. En cambio, para su inversión, la modificación es determinante. Con la aportación periódica evitan los ruidos del mercado, capeando sus ciclos y sacando el mejor rendimiento.

Para aquellos que tengan el plan de pensiones muerto, es decir, que no hagan ninguna aportación, les diré que, aunque sea con poco importe, lo reinicien. ¿Por qué? La razón es muy sencilla, de aquí a que nos jubilemos (en especial a los que nos quedan 20 años o más) hay más dudas que certezas al respecto de que el sistema de pensiones de Seguridad Social nos dé lo suficiente para subsistir (ya lo hemos analizado en algún post anterior). Amparados en que es el único producto cuyo fin natural (es decir, se ha creado para esto) es completar dicha pensión, el motivo es más que social y necesario como para dejarlo inactivo.

Ampliando este punto, les diré que estoy a favor de la recomendación realizada por la comisión de expertos y materializada en el famoso Informe Lagares en la que abogan por una cuenta de ahorro para jubilación, con un plazo mínimo de duración exigido (10 años) en la que uno pueda utilizar el producto que mejor le convenga para alcanzar ese objetivo con la máxima tranquilidad. Dicha cuenta gozaría, como ahora, de una deducción en el IRPF que dejaría de ser activa si se decide hacer uso de la cuenta antes de la jubilación. (Les comparto nuevamente el vídeo de la jornada de la Asociación Española de Directivos en la que Juan Corona, uno de los integrantes del comité de expertos, nos aportó la visión de dicho Informe).

Para reconstruir hay que pararse, analizar y re-enfocar.

Buen jueves a todos.

Un nido de paradojas y contradicciones: soy un abogado atraído por el mundo financiero, un hombre de acción al que le gusta pensar y escribir, alguien dedicado al mundo del dinero pese a saber que lo que importan son las personas, un hombre de paz que no deja de dar guerra. Me apasionan mi familia, mis amigos, la vida, los debates y el vino. Y si todo esto coincide en un mismo lugar, éste se transforma en el paraíso.

Deja un comentario

Site Footer

Sliding Sidebar

Sobre mí

Sobre mí

Un nido de paradojas y contradicciones: soy un abogado atraído por el mundo financiero, un hombre de acción al que le gusta pensar y escribir, alguien dedicado al mundo del dinero pese a saber que lo que importan son las personas, un hombre de paz que no deja de dar guerra. Me apasionan mi familia, mis amigos, la vida, los debates y el vino. Y si todo esto coincide en un mismo lugar, éste se transforma en el paraíso.

En redes sociales

Para suscribirse al blog

design·branding·digitalmkt

Facebook Page

A %d blogueros les gusta esto: